El catálogo de arte como género literario (parte I)

Por Fernando Zapata Alejo

Un cuadro es una máquina, cuyos sistemas son todos inteligibles para el ojo entrenado.

Baudelaire

Los antecedentes históricos del moderno catálogo de arte se hallan en el catalogue raisonné. Dichos textos eran listados sobre las obras de un autor que intentaban ser completos y razonados, es decir, su intención era esclarecer la jerarquía de las obras, así como la locación de estas y su unicidad. El origen de estos listados se encuentra en el comercio de la gráfica, el cual genera un tipo de coleccionismo similar al de los libros, lo que propicia la idea de un corpus o conjunto total de la obra de un autor. Muestra de lo anterior es el catálogo de las obras de Rembrandt de 1751, publicado en París y dirigido a los amateurs.

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Catalogue raisonné Rembrandt, París, 1751.

     Otro referente importante es aquel trabajo atribuido a Johann David Passavant, crítico de arte que publicó un trabajo catalográfico sobre Raffaello Sanzio, el cual estaba compuesto por una biografía, un recorrido de las etapas del autor y el intento de enlistar todas sus piezas. El documento contenía anotaciones que señalaban la descripción mínima de la obra, procedencia, tamaño, así como la ambición de tener a “todo Rafael” en un solo listado. De acuerdo con lo anterior, el concepto de catalogue raisonné es la piedra angular de referencia histórica para comprender un género que actualmente se caracteriza por lo híbrido.

 

     Resulta importante destacar que los catálogos de arte vuelven a exponer la problemática de los géneros literarios que radica en paradigmas institucionales. De la misma forma, vale la pena subrayar que la relación entre texto e imagen está construida mediante la oposición conocida como paragone, una especie de competición entre las artes surgida en el Renacimiento. En este sentido, es menester señalar que dicha oposición puede resolverse o no en un catálogo mediante la jerarquización de las piezas.

 

     Por otro lado,  el surgimiento del catálogo de arte como género literario se ubica en los “salones” franceses, exposiciones de los miembros oficiales de la Real Academia de Pintura y Escultura que desde 1663 presentaron exhibiciones públicas en el Salón Carré del Museo Louvre, y que desde mediados del siglo XIX, comenzaron a documentarse a partir de volúmenes reseñados por críticos, filósofos y poetas como Charles Baudelaire, quien reseño algunas exposiciones y escribió extensamente sobre Eugène Delacroix. Con el paso del tiempo, algunos artículos fueron recolectados en libros sobre reflexión plástica y publicados para presentarse bajo ese formato como Salones y otros escritos sobre arte del ya mencionado Baudelaire, un libro que recopila sus trabajos sobre los salones franceses y que rebasa la crítica de arte, ubicándose más bien, en los intersticios de la filosofía y la literatura.

 

     El filósofo español José María Herrera sostiene que "en su condición de libro, el catálogo está a medio camino de muchas cosas: el ensayo, el estudio científico, la biografía, etcétera. Las fronteras entre los géneros se disuelven y esto lo convierte en uno de los productos editoriales típicos de nuestra época."[i] De acuerdo con lo anterior, los catálogos de arte representan un espacio moderno para la reflexión y experimentación literaria, toda vez que dichos trabajos se sostienen independiente de exposiciones y no se hallan sujetos a ellas.

     Tal es el caso de H.R. Giger´s Necronomicon, primer compendio del artista visual y escultor suizo H.R. Giger; en el que el escritor Clive Baker retoma el título del famoso grimorio ideado por el escritor norteamericano H.P. Lovecraft para presentar los escenarios euclidianos, biomecanoides y dunas post–nucleares de Giger.

Fernando Zapata Alejo

Crítico de arte, curador y artista visual. Es Maestro en Literatura Aplicada por la Universidad Iberoamericana Puebla, institución en la que también ha sido docente en la Coordinación de Literatura y Filosofía. Actualmente es Doctorando en Filosofía por la Universidad Anáhuac. Ha participado en coloquios nacionales e internacionales sobre arte, literatura, filosofía y psicoanálisis. Es editor en jefe de Revista Los Contemporáneos. Durante tres años co-coordinó el ciclo Miércoles FiloLetras para el IFAL-Casa de Francia, asimismo, durante dos años codirigió el ciclo Jueves FilosofArte para la Embajada de Francia en México. Cofundó y es curador en jefe de la Colección de Arte Zapata Acosta. Como artista visual, ha participado en exposiciones nacionales e internacionales. Ha sido curador de exposiciones en galerías privadas y museos nacionales. Pertenece al programa PILARES Talleres de Arte y Oficios Comunitarios (TAOC) de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, en el que imparte el Taller de escritura colaborativa. Su tema de investigación versa sobre la relación entre arte y literatura.